Matías Urbano, jugador de San Felipe, de Chile, convirtió lo que para muchos ya es el mejor gol del año.
El gol es una demostración de clase y de habilidad, ya que Urbano toma la pelota desde el aire, sin dejarla tocar el piso, y con una rabona increíble la coloca junto a un palo, inalcanzable para el arquero de Unión La Calera.
/images/logo.jpg)
