Este partido se jugaba por los cuartos de final de la Champions League, y ambos equipos tenían muy serias intenciones de llegar por lo menos hasta la final.
Mourinho se enfrentaba finalmente al Chelsea, equipo al que dirigió por muchas temporadas, lo cual le daba un atractivo especial al encuentro.
Un sospresivo gol de Diego Milito a los tres minutos de juego abrió la serie para el Inter. El Chelsea lograría empatarlo en el segundo tiempo con gol de Salomon Kalou, pero Esteban Cambiasso le daría la victoria definitiva al Inter, que viajaría a Inglaterra con mucha más tranquilidad.
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