Brasil quedó sorpresivamente eliminado en cuartos de final, ante una selección de Holanda que fue más efectiva a la hora de atacar.
Los brasileños convirtieron un gol tempranero por intermedio de Robinho, y parecia que el partido ya estaba liquidado. Sin embargo, Brasil se descuidó, ya que en el segundo tiempo los holandeses salieron determinados a ganar el partido.
El empate vino gracias un fallo de la defensa brasileña y un centro del 10 holandes, Wesley Sneijder, que le dio el empate a los europeos. Después llegó el segundo, otra vez de Sneijder, tras una jugada de pelota quieta, y fue sorpresa en el mundo entero: la victoria y el pasaje a semifinales se la llevó Holanda.
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