Uruguay llegó al último partido de la fase de grupos con una sola opción si quería seguir en la copa: ganarle a Corea.
A pesar de que los coreanos no parecían ser un gran equipo en lo previo, complicaron mucho a todas las selecciones de su grupo, y en particular a Uruguay. Si bien no generaron mucho peligro en el arco de los sudamericanos, su sólida defensa pudo mantener el cero en su propio arco durante prácticamente todo el partido, hasta que llegó el gol de Uruguay en los últimos minutos, por intermedio del juvenil Daniel Fonseca, con un gran cabezazo que tomó por sorpresa a los coreanos.
Uruguay, dirigido por el maestro Oscar Washington Tabarez, pasaría así a octavos de final del mundial, donde tendría que enfrentar nada más ni nada menos que a la selección local: Italia.
/images/logo.jpg)
