Esta final la jugaban el Milan (en ese momento con seis Champions Leagues ganadas) y el Liverpool (que ya había ganado cinco), repitiendo la final que disputaron estos mismos dos cuadros dos años antes en Turquía. En aquella ocasión la copa se la había llevado el Liverpool, desde los puntos penales.
Pero esta vez, en Atenas, el triunfo fue para el Milan, 2 a 1, con goles de Pirlo, de tiro libre, y de Inzaghi en el segundo tiempo.
/images/logo.jpg)
